Uno de los mayores riesgos para la continuidad de una empresa familiar no se encuentra en los contratos, los impuestos o la estructura societaria. Está en algo mucho más humano: la dificultad del fundador para soltar el control.
Quien ha creado una empresa y ha dedicado décadas a sacarla adelante siente, lógicamente, que nadie conoce el negocio como él. Ha tomado las decisiones importantes, ha superado crisis y ha asumido riesgos que muchas veces nadie más estaba dispuesto a asumir.
Por eso, cuando llega el momento de dar un paso atrás, aparece el vértigo. En VALVERDE ABOGADOS conocemos bien esta dificultad y ayudamos a las familias empresarias a preparar sus procesos de relevo generacional.
Cuando todas las decisiones siguen dependiendo del fundador




