El relevo generacional de una empresa familiar es uno de los procesos más importantes para garantizar la continuidad del proyecto empresarial.
Muchas empresas familiares no desaparecen por falta de rentabilidad. En ocasiones, las dificultades aparecen porque la sucesión se aborda demasiado tarde o sin una planificación adecuada.
En este vídeo analizamos tres errores que se repiten con frecuencia.
1. Confundir la propiedad con la gestión
Una cosa es decidir quién será propietario de las participaciones de la empresa y otra, muy distinta, determinar quién debe asumir su dirección.
La condición de heredero o socio no implica necesariamente disponer de la preparación, la experiencia o la capacidad necesarias para dirigir el negocio.
Por ello, la sucesión en la propiedad y la sucesión en la gestión deben analizarse de forma separada.
2. No hablar del relevo dentro de la familia
Cuando no existen reglas claras, cada miembro de la familia construye sus propias expectativas sobre su papel en la empresa, su retribución, su participación en las decisiones o su futura incorporación al negocio.
Si esas expectativas no se expresan y ordenan con tiempo, pueden terminar convirtiéndose en conflictos entre hermanos, entre generaciones o entre distintas ramas familiares.
3. Pensar que basta con hacer testamento
El testamento es una herramienta necesaria, pero no resuelve por sí solo todas las cuestiones relacionadas con la continuidad de una empresa familiar.
También deben analizarse materias como:
- la incorporación de familiares a la empresa;
- la composición de los órganos de administración;
- la política de dividendos;
- la transmisión de participaciones;
- la valoración de la empresa;
- la salida de un socio;
- y los mecanismos para resolver situaciones de bloqueo.
Por ello, el testamento debe coordinarse con los estatutos sociales, los pactos de socios, el protocolo familiar y el resto de los instrumentos jurídicos y fiscales aplicables.
Planificar antes de que aparezca el conflicto
El relevo generacional no debería organizarse cuando ya existe un problema de salud, una disputa entre hermanos, un fallecimiento inesperado o una oferta de compra.
Debe planificarse con tiempo y coordinar las decisiones familiares, empresariales, societarias, fiscales y sucesorias.
En VALVERDE ABOGADOS ayudamos a las familias empresarias a ordenar el relevo generacional antes de que la urgencia o el conflicto condicionen sus decisiones.
Este contenido tiene carácter divulgativo y no constituye asesoramiento jurídico o tributario aplicable a un caso concreto. consúltanos https://valverdeabogados.es/
